domingo, 21 de agosto de 2011




Mis límites empiezan en tu mirada
y más allá de ese paisaje imposible
la noche que grita y gime
piel que se contrae sobre aquellas estrellas que no me abandonan
útero tranquilo
único
vision definitiva
y aquella aprehensión maltratada
de sugerir lo inacabado
momento que me persigue
sin poder fundir esperanza con totalidad,
premura de irme lejos
olvidando
quien fui
que quise
a donde me dirigía cuando colisione contigo.